Dormir fresco cuando aprieta el calor.
Una rutina sencilla para preparar la habitación, aprovechar mejor el aire y descansar con más comodidad en las noches calurosas.
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Enfriar con cabeza, no a cualquier hora.
Lo que funciona suele ser bastante simple.
No necesitas llenar la casa de aparatos ni perseguir la temperatura perfecta. Se trata de quitar calor cuando conviene y crear un ambiente agradable para tu cuerpo.
Enfría cuando toca
Por la tarde-noche, abre ventanas en lados opuestos si hay corriente. Por el día, baja persianas o cierra cortinas en las zonas con más sol.
Deja respirar la habitación
Retira mantas pesadas y separa un poco la cama de la pared. Una habitación despejada se siente más ligera y facilita que circule el aire.
Duerme ligero
Elige sábanas transpirables, ropa holgada y ten agua cerca. La comodidad gana a cualquier truco complicado.
Checklist para esta noche
Cuatro gestos pequeños antes de meterte en la cama.
- ✓Ventilar la habitación cuando el exterior esté más fresco.
- ✓Bajar persianas y cerrar cortinas donde haya dado el sol.
- ✓Preparar ropa de cama ligera y retirar capas innecesarias.
- ✓Dejar agua a mano y apagar los aparatos que desprendan calor.
Empieza por el paso más fácil.
Guarda esta guía y vuelve a ella cuando llegue otra noche de calor.